Escudriñando las sendas antiguas en un mundo posmoderno

Benjamín Gutiérrez Acevedo

 TIJUANA.– La humanidad en sí siempre ha sido muy crédula, por esto satanás se ha aprovechado para engañar a todos cuantos quiere.

Desafortunadamente, por las diversas traducciones de la Palabra del Señor y aún por la pérdida y recuperación de algunos manuscritos muy antiguos ya en estado muy delicado, no alcanzamos a percibir la realidad de cómo pasaron ciertas cosas en el principio. Grandes eruditos y científicos actuales aplicaron, junto con maestros de la ley mosaica, la lógica del ¿cómo fue?, para tener una idea de lo que realmente pasó en el Paraíso de Dios, lo cual marcó nuestra forma de vida tan desagradable y, al mismo tiempo tan excitante, en una nueva comunión con Dios, por medio de Jesucristo, su Hijo amado…

Por siglos, la humanidad ha creído (en su ignorancia) que el fruto que comieron Adán y Eva en el huerto del Edén, y por lo cual perdieron el Paraíso, se trata de una manzana, lo cual es totalmente erróneo.

¿Qué forma tenía el fruto del árbol prohibido, si no era una manzana, según Génesis, caps. 2 y 3?

Esto es lo que me ha traído el Señor a mi mente desde lo alto, y vamos a explicarlo.

Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás; mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás. Génesis 2:16-17.

Aquí no nos muestra que hay un fruto en dicho árbol, aunque por lógica sabemos que así es; y por fe creemos que así lo dispuso el Señor, y ese fruto traería para Adán la muerte si desobedecía al Señor, pero ¿por qué traería la muerte si solamente lo comiese? Esto es muy importante notar cada una de las frases y/o el estilo en que lo tiene dicho Dios, así como la forma en que está escriturado para nuestra enseñanza.

El que lee, entienda. Mateo 24:15
El que tiene oídos para oír, oiga. Mateo 13:9
El que tiene oídos para oír, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias… Apocalipsis 3:6; Marcos 4:23; Mateo 11:15; Marcos 4:9.

Ya dijimos que muchos afirmaron durante bastante tiempo, sin saber, que el fruto fue una manzana… Ahora, esto es totalmente ilógico, ¿por qué pondría el Señor “el pecado” en una manzana y permitir al mismo tiempo que ésta siguiera dando semilla para que pudiera seguir germinando y dar frutos hasta el día de hoy?, ¿no creen que sería algo ilógico?

Otros dicen que el fruto de pecado fue la desobediencia, pero Dios hubiera perdonado a Adán su desobediencia, si acaso hubiera sido perezoso al no trabajar un día en el huerto o al no poner nombre a alguna criatura hecha por Dios para acompañarle en la tierra.

….Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él.

Otros tantos dictaminaron que el fruto prohibido fue la “tentación”, al no resistir el comer de ese fruto que Dios les prohibió comer, tal como le pasó a Eva, porque sin querer menospreciar a nadie, Eva fue la débil y la engañada por satanás.

Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos… Genesis 3:6

Muchos otros comentaban que posiblemente el fruto del pecado había sido la preferencia de Adán por Eva sobre la voluntad de Dios, al comer (podríamos afirmar) de la mano de su mujer. A lo cual ellos llaman, engañosamente, “el pecado original”.

Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer (debemos decir…rechazando las ordenes de Dios)… Génesis 3:17

Pero aun así, no es suficiente para pensar o afirmar que por desobediencia, por tentación o por preferencia el fruto del árbol hubiese sido suficiente para perder el paraíso, ¡claro que no!, ¿perder el paraíso por una manzana?, ni aun cuando fuera la Gran Manzana con todos sus lujos y riquezas (NY). ¿No lo creen?

Desmenuzando cada versículo nos damos cuenta que el Santo Espíritu de Dios nos acompaña en esta maravillosa travesía para que nos aventuremos en el amplio mar de la ignorancia hasta llegar a la isla del “conocimiento de Dios”, (chequen esto sin olvidarlo, porque es un dato muy importante).

Punto No. 1 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás; mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás. Genesis 2:17

El primer hombre, o sea Adán, fue formado en perfección, porque de las manos de Dios salió formado: tenía una grande comunión con Dios, platicaba con Dios de una forma tan personal que da envidia, pues intimaba en su relación con el Creador del universo, de tal forma que Dios le encargó le pusiese nombre a todos los animales de la tierra según su género y especie.

La mano de Dios fue sobre él grandemente, porque dice la Palabra de Dios que todo fue puesto debajo de sus pies. ¿Qué tan cercano estaba Adán de Dios, en cuanto a santidad nos referimos?

“Le has hecho poco menor que los ángeles, Y coronástelo de gloria y de lustre. Le hiciste enseñorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies”. Salmos 8:5-6.

¿Y de qué manera era la presencia de Adán para el Señor que Él mismo se paseaba por el huerto a la luz del día? La intimidad de su corazón con Dios era tan personal que resulta indescriptible y creo que no podría imaginarla en estos tiempos postmodernos.

Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto al aire del día… Genesis 3:8

Claramente sabemos que ni Adan ni Eva sufrían escasez de nada, pues el Señor todo les sustentaba: ni frio ni calor ni hambre ni sed ni ninguna cosa de lo cual pudieran ellos quejarse.

Mas aquí entra el pasaje bíblico del rey Salomón que dice: “He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas cuentas” Eclesiastés 7:29.

Siguiendo con el primer capítulo vemos que dice así…

Punto No. 2

Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás. Génesis 2:17.

Aquí notamos claramente que el árbol es de “la ciencia del bien y del mal” a lo cual podemos contemplar claramente que mientras el “fruto” pendía del árbol, Adán y Eva seguían manteniendo la comunión íntima con su Creador.

Es por eso que no necesitaban nada. No había necesidad de crear su propia ropa pues estaban desnudos sin avergonzarse el uno del otro; ni medicinas, pues no había enfermedad, o lo que fuera que necesitaran de la tecnología, computación, matemáticas etcétera…

Pero cuando satanás le endulza el oído a Eva diciéndole toda clase de cosas fascinantes acerca de ese árbol; porque podemos imaginar que ellos pecaron, no a la primera vez; sino que satanás tuvo que trabajar de una y mil maneras, puesto que la relación que tenían Adán y Eva con Dios era realmente estrecha.

Empero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿“con que” Dios os ha dicho: no comáis de todo árbol del huerto?

Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses, sabiendo el bien y el mal. Génesis 3:1,4-5

Puedo imaginar claramente que al recibir aquella plática de este fascineroso compañero, inmediatamente Eva vira su vista 180° a contemplar toda la creación esplendorosa de aquel jardín en el que vivían, y posiblemente se preguntó:
“seremos como dioses, seremos como dioses”.

La relación de una plática para engañar a una o más personas siempre comienza con una mentira (algo que resulta inútil, difícil o imposible de suceder o realizar) y más si se trata de llamar la atención

Una vez leí un parrafo que decía así: En los cines y en los teatros hay mucho más gente porque en esos lugares se expresan las mentiras como si fueran verdades; ¿me preguntas como?; simple; ¡con grande pasión y entrega!

Y en las iglesias se predica la total verdad como si fuera mentira, ¡allí falta pasión y entrega! Es por eso que no hay multitudes para ser salvas.

¡Ah! cómo hace falta el ánimo de un Elías; el coraje de un Juan el Bautista; el desinterés económico de un Daniel; la humildad de un José, la gallardía y presencia de un Moisés; el corazón de un David; la pasión de un Pablo, el arrepentimiento de un Pedro, la constancia de un Juan y la total entrega de un Jesús de Nazareth.

Es por eso que la mentira sublime llega a la mente, poniéndola a trabajar en falsas expectativas que no llegarán a realizarse, pero ¿qué hizo Eva?

Punto No. 3

Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

Genesis 3:6
En este pasaje vemos cuatro puntos muy importantes de los cuales ya nos relacionaremos en el “tipo de fruto”:

1.- bueno para comer.

2.- agradable a los ojos.

3.- árbol codiciable

4.- alcanzar sabiduría

Recordemos que el Señor le dijo a Adán: “El día que comieres de él, ciertamente morirás”, y también satanás le dijo a Eva: “No morirás”

¿Quién tenía razón? ¡Ambos!, porque Dios se refería a la muerte espiritual y satanás a la muerte corporal. Pero, ¿por qué Eva tuvo tanto interés en tomar de aquel fruto si todo lo tenían?, eso es algo que siempre ignoraremos, sólo podemos entender que la plática con satanás le causó una grande inquietud y ambición de ser algo más de lo que era.

“Bueno para comer”. Ciertamente el árbol no era desagradable, puesto que estaba en medio del huerto, en un lugar muy especial que Dios había preparado para él, así que no podía equivocarse de fruto; podían alimentarse de cualquier otra variedad en sí, pero de éste, especialmente, no.

“Agradable a los ojos”. Con singular expectación me atrevo a decir que su fruto no era como comúnmente se conoce hoy en día; ni como lo conocía ella, ni de lo que se alimentaba; así que rápidamente éste atrajo su atención, ¡claro!, con la ayuda de satanás, y al verlo en ella despertó el insaciable deseo de poseerlo.

“Árbol codiciable”. Cuando una persona ve en otra algo que ésta no tiene, y lo quiere, llega el momento de la codicia, envidia y quiere tener lo mismo o “eso” que aquella persona tiene, no importando el precio que se tenga que pagar.

Esto mismo le paso a Eva, árbol codiciable: al no resistir la tentación de satanás por todo lo que le dijo que podía poseer, si tomaba de aquel fruto y lo comía.

“Alcanzar sabiduría”. ¿Cuánta más sabiduría que la plática, la charla y la compañía del Creador en su propio hogar?, ahora lo podemos comprender, pero en ese instante hubiéramos pensado lo mismo que Eva, quizá. Con la plática de un extraño a espaldas de su marido, cualquier mujer es subyugada a querer tener lo que su marido no puede ofrecerle, y más aún si ésta ya visualizó en su mente la magnífica idea del ¿cómo sería?

Repetimos nuevamente:¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?… Entonces la serpiente dijo á la mujer: No moriréis; Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal. Génesis 3:1,4-5.

Notamos claramente que el único fin de satanás es la caída del hombre y la muerte del mundo por el pecado, pero….
¿Que tiene que ver todo esto con la figura del fruto?, ¡muchísimo!, puesto que a raíz de ese fruto es porque el hombre vino a morir en pecado.

Publicado originalmente en el ENFOQUE DE DIOS elenfoquededios@hotmail.com

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Comentarios en: "El verdadero fruto prohibido (primera parte)" (2)

  1. Juan Elias Vazquez dijo:

    Dos comentarios sobre “El fruto prohibido”: El hermano Benjamin, no tratando de herir susceptibilidades, dice: “…sin querer menospreciar a nadie, Eva fue la dèbil y engañada por Satanàs”. La Biblia misma confirma que “la mujer, siendo engañada, incurriò en transgresiòn” (1a Tim 2:14), en esta misma cita, Pablo declara que “Adàn no fue engañado”, claro, el engaño recayò sobre Eva; sin embargo, Dios no le pidiò cuentas a la mujer, hizo responsable directamente al que llevaba el primer lugar en la Creacion humana: es decir, el hombre. Podriamos atrevernos a decir que Adàn no fue engañado, sino que de manera consciente, es decir conociendo claramente el contenido del mandamiento y su sentencia en caso de quebrantarlo, participò de la misma transgresiòn y, por tanto, de la misma sentencia. Tocante a lo que comenta el Hno. Miguel Madero, la falta de tino en sus palabras lo acerca peligrosamente a cometer el ùnico pecado que no tiene perdòn: la blasfemia contra el Espìritu Santo, que, entre otras cosas, consiste en atribuirle al diablo las obras de Dios (como los enemigos de Jesùs, a los cuales tuvo que decir: ¿Puede Belcebù echar a Belcebù?). Debemos tener muchisimo cuidado con lo que pensamos y decimos, aquì sì, siempre que tratemos temàticas de alto contenido teològico, ya que no se trata de simples aventuras discursivas o algo por el estilo.

  2. La mujer adultera obra asi….prov.
    -xque dice la escritura entonces que cain es hijo del maligno(satanas).
    Los fariseos discuten con Jesus y dicen nosotros no somos hijos de fornicacion xque lo dicen.
    Lo que comio Eva fue sexo y quedo en cinta de cain .la serpiente la sedujo.la serpiente era igual a un hombre pero sin alma x ser una bestia la mas astuta de las bestias antes que Dios la maldijera.satan siendo espiritu necesitaba un cuerpo para poner su simiente entre los hijos de Dios y lo logro y tuvo intimidad sexual con Eva y Eva le enseño a su marido y desde ahy los hijos de Dios vienen x la via equivocada (sexo) x eso es necesario nacer de nuevo como dijo Jesus a Nicodemo.

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